¡LAS ORGANIZACIONES DEBEN TENER VALOR AHORA!

Monica Grupo DQS Leave a Comment

ISO 22301, el estándar internacional para la gestión de la continuidad del negocio, proporciona un marco para implementar y certificar un sistema de gestión que le brinda la capacidad de mantener en funcionamiento los procesos comerciales críticos.

Responder a la pregunta de cómo actúan las organizaciones en tiempos de crisis y qué efecto tiene la situación individual en la calidad. El experto en gestión de la continuidad del negocio, Uwe Naujoks, revela en una entrevista cómo las organizaciones deben lidiar con los cambios actuales y qué medidas a largo plazo son útiles cuando se trata de una situación difícil.

Sr. Naujoks, ¿dónde ve los mayores cambios como resultado de la crisis? ¿Qué impacto tiene en nuestro trabajo?

Sin duda, la crisis del Covid19 está teniendo un grave impacto en la economía mundial. Todavía es incierto si habrá una recesión mundial, pero las consecuencias de la pandemia se han dejado sentir desde hace mucho tiempo: las cadenas de suministro están interrumpidas, los viajes internacionales son muy limitados, la producción de bienes se está desacelerando y los mercados mundiales están inestables.

Esto, por supuesto, tiene un impacto concreto en las organizaciones. Deben tener en cuenta las fallas de proveedores de servicios y proveedores, los pedidos entrantes pueden estancarse y, en consecuencia, pueden surgir cuellos de botella de liquidez. La reubicación de los lugares de trabajo a las oficinas en casa aumenta la necesidad de comunicación y da como resultado un cambio fundamental en la comunicación. Está obligando a muchas organizaciones a pensar más en la digitalización y a poner las medidas de implementación correspondientes que
se iniciaron a corto plazo con una base sólida a largo plazo (protección de datos, seguridad informática, etc.).

En resumen, la crisis actual no está provocando disrupciones individuales, sino simultáneamente a un gran número de disrupciones en diferentes niveles, que están empujando a las organizaciones al límite de sus posibilidades, su resiliencia y controlabilidad.

¿Qué es particularmente importante para las organizaciones ahora? ¿Dónde existe la mayor necesidad de actuar?

La estrategia corporativa no solo debe asegurar la capacidad de actuar en el momento, sino también desarrollar a medio y largo plazo escenarios, evaluarlos y derivar medidas a partir de ellos.

De la retrospectiva, podemos aprender para el futuro. Por lo tanto, las organizaciones definitivamente deberían hacerse las siguientes preguntas ahora:

  • ¿Qué medidas nos apoyaron en la crisis y en qué medida?
  • ¿Hubo algún curso de acción que no resultó exitoso?
  • ¿Qué soluciones improvisadas a corto plazo se han encontrado y cómo encajan con los objetivos a largo plazo y la estrategia corporativa?
  • ¿Qué cambios y medidas ad hoc son sostenibles y han tenido un impacto positivo?
  • Si es necesario, ¿deberían revisarse estas medidas por su riesgo e incluirse en el concepto de seguridad?
  • ¿Qué riesgos deben reevaluarse debido al cambio de situación?

¿Qué medidas resultan de esto a medio y largo plazo?

En mi opinión, es necesario adoptar las siguientes acciones y medidas a medio y largo plazo:

Las organizaciones deben identificar y asegurar sus procesos. Esto significa que los procesos comerciales críticos deben ser monitoreados y, si es necesario, reevaluados. La colaboración pasada y futura con los proveedores de servicios relevantes también debe reevaluarse críticamente y colocarse sobre una base sostenible en línea con las necesidades estratégicas de la organización. Todo esto debe considerarse desde la perspectiva de alinear la gestión de continuidad del negocio existente de la organización para el futuro.

Los requisitos legales y de seguridad deben tenerse en cuenta e implementarse al (re) diseñar formas de trabajo. Estos incluyen la protección de datos y la seguridad ocupacional, así como la seguridad de la información. Para garantizar la seguridad continua, puede ser necesario ajustar el control y el plan de auditoría.

Para hacer frente a la situación aguda y estar mejor preparado para tales desafíos en el futuro, vale la pena tomar una mirada retrospectiva. Para ello, se evalúa de forma exhaustiva la situación general y posteriormente, cuando es necesario, se ajustan los planes de crisis, emergencia y pandemia. También es importante tener en cuenta las condiciones geopolíticas como las restricciones de salida y el cierre de fronteras, y planificar los recursos con miras a cadenas de suministro, almacenamiento, personal, equipos técnicos, etc.

La crisis nos ha vuelto a demostrar la importancia de la digitalización.
Quienes alinean su estrategia de TI de manera descentralizada tienen ventajas. Por lo tanto, las organizaciones definitivamente deberían examinar y utilizar las opciones de digitalización para los procesos. Puede que valga la pena implementar para que que apoye y facilite la coordinación descentralizada. Sin embargo, se debe crear una infraestructura de TI adecuada para esto.

¿Y qué aconseja a las organizaciones que hagan ahora?

¡Tener coraje! Cualquiera que observe de cerca la corriente situación y aprovecha la oportunidad no solo para discutir los cambios en la organización, sino para implementarlos realmente, tiene la mejor oportunidad de salir fortalecido de esta crisis.

Al hacerlo, es importante no solo actuar “dentro de la caja”, es decir, solo dar vueltas alrededor de uno mismo, sino también atreverse a dar el salto “fuera de la caja”.

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